¿Tengo que cambiar mi sistema de reservas?
No. QUADRIOGO se monta encima del sistema que ya usas. No migramos tu agenda, no cambiamos tus procesos y tu equipo sigue trabajando con las mismas pantallas de siempre. Si tuvieras que cambiar de programa, el proyecto dejaría de tener sentido.
¿Con qué software integráis?
De partida y siempre: Google Calendar, Outlook 365 con Microsoft Graph, WhatsApp Business con la API oficial de Meta, Cal.com, Calendly e importación de ICS o CSV. Eso cubre a cualquier centro, tenga el software que tenga. Si tu programa de gestión tiene API, la evaluamos en la auditoría y te decimos si se puede escribir en él o solo leer. Si no la tiene, trabajamos en modo espejo compartiendo el calendario.
¿Qué pasa con los datos de mis pacientes?
Firmamos contrato de encargado del tratamiento antes de tocar nada, como exige el artículo 28 del RGPD. Los datos se alojan en la Unión Europea. No accedemos a la historia clínica: solo a disponibilidad, citas y datos de contacto. No usamos datos de pacientes para entrenar modelos de inteligencia artificial, ni propios ni de terceros.
¿La IA habla directamente con mis pacientes?
Solo si tú quieres. El grado de autonomía es configurable y por defecto entra en modo supervisado: el sistema propone la acción y una persona de tu equipo la confirma con un clic. Cuando confías en cómo responde, se le da más margen. Cuando el agente habla directamente, el paciente sabe que está hablando con un sistema automático.
¿Cuánto tarda la implantación?
Catorce días desde que cerramos la auditoría, más una semana previa de auditoría. Ese plazo cubre las integraciones estándar. Si tu software de gestión requiere una integración a medida, el plazo se presupuesta aparte y se te dice antes de empezar.
¿Cuánto cuesta?
El modelo es un pago único de implantación más una cuota mensual, sin permanencia. La cifra depende del tamaño de tu agenda y de las integraciones que necesites, así que se fija después de la auditoría. La cuota se calcula como una fracción de los ingresos que recupera tu agenda: si en la auditoría el número no sale, te lo decimos y no hay proyecto.
¿Y si quiero irme?
No hay permanencia. Avisas y cerramos. Tus datos son tuyos y te los entregamos; las integraciones quedan documentadas para que otro proveedor pueda retomarlas. Tu agenda sigue funcionando en tu sistema de siempre porque nunca dejó de estar ahí.
¿Sustituye a mi recepcionista?
No. Le quita el trabajo repetitivo: llamar uno a uno para cubrir un hueco, mandar recordatorios y recolocar la agenda a mano cuando alguien cae de baja. Lo que no se automatiza es el trato con el paciente que llega con dolor y con dudas, y ahí es donde tu recepción aporta valor.